Cuánto cuesta un logotipo en Perú
5 oct 2026 · 5 min de lectura · Por Abraham Velásquez, Gerente General de Suggestion
Entre una cotización de S/300 y una de S/15,000 no hay un estafador y un honesto: hay dos trabajos completamente distintos que se llaman igual.
Tres rangos, y qué entra en cada uno
El precio de un logo en Perú no se explica por el dibujo, que es la parte visible y la más rápida. Se explica por lo que viene antes —investigación y criterio— y por lo que viene después —el sistema con el que vas a aplicarlo—.
| Rango | Quién lo hace | Qué incluye |
|---|---|---|
| desde S/800, hasta S/2,500 | Freelance o estudio pequeño | Una o dos rondas de cambios y los archivos editables. Sin estudio de competencia ni manual |
| desde S/3,500, hasta S/9,000 | Estudio de diseño o agencia pequeña | Investigación inicial, dos o tres propuestas, tres rondas de ajuste y un manual básico |
| desde S/10,000, hasta S/25,000 | Agencia con equipo estratégico | Diagnóstico de marca, definición del ADN, varias rutas conceptuales, manual completo y sistema visual extendido |
Un logo no es una identidad de marca
Se piden como si fueran lo mismo y son cosas distintas, y de ahí vienen la mitad de las sorpresas al cotizar. El logo es una pieza; la identidad es el sistema que hace que todo lo demás se vea como tú.
| Qué pides | Qué recibes | Desde |
|---|---|---|
| Logotipo suelto | La marca gráfica y sus archivos | S/800 |
| Identidad visual completa | Logo, colores, tipografías y aplicaciones básicas | S/3,500 |
| Branding integral con manual | Lo anterior más el criterio escrito de cómo usarlo | S/6,500 |
| Rebranding de empresa | Rehacer una marca que ya existe, con su transición | S/12,000 |
Por qué hay tanta diferencia de precio
Cuando pides tres cotizaciones vuelven montos que no se parecen, y es tentador pensar que el caro te está viendo la cara. Esto es lo que de verdad separa un presupuesto de otro.
Cuánto se investiga antes de dibujar. mirar a la competencia, entender a quién le hablas y decidir qué quieres parecer es trabajo que no se ve en el resultado pero lo determina.
Cuántas rutas distintas te muestran. una propuesta única es una apuesta; tres rutas conceptuales son un proceso. Cuestan distinto porque son horas distintas.
Cuántas rondas de cambios entran. es la letra que más discusiones provoca. Que esté por escrito y que diga qué pasa con la ronda número cuatro.
Si te entregan el sistema o solo la pieza. colores, tipografías, versiones y reglas de uso son lo que hace que tu marca aguante fuera de la pantalla donde la aprobaste.
Qué tienes que recibir sí o sí
Da igual el rango que elijas: hay cuatro cosas que tienen que quedar en tu poder. Si no están, no compraste una marca, compraste una imagen.
El archivo vectorial. en formato editable, no solo un PNG o un JPG. Sin el vector, cada vez que necesites el logo en grande habrá que redibujarlo.
Las versiones que vas a necesitar. horizontal, vertical, en un solo color y en negativo para fondos oscuros. Son las que de verdad se usan en la vida real.
Los derechos por escrito. que la marca es tuya y puedes usarla donde quieras, incluso para registrarla. Parece obvio y no siempre está en el acuerdo.
Las tipografías y sus licencias. si tu logo usa una fuente de pago, necesitas saber cuál es y si tienes derecho a usarla. Es un problema que aparece un año después, cuando otro diseñador toma el relevo.
En octubre de 2026 el mercado va desde unos S/800 con un freelance o estudio pequeño, pasa por un rango de S/3,500 a S/9,000 en estudios y agencias pequeñas con investigación y manual básico, y llega hasta S/25,000 en agencias con equipo estratégico. Lo que cambia entre un extremo y otro no es el dibujo: es cuánto criterio y cuánto sistema vienen con él.
El logo es una pieza; la identidad es el sistema completo: colores, tipografías, aplicaciones y las reglas de cómo usarlo todo. Con solo el logo, cada volante y cada publicación nueva es una decisión improvisada, y la marca termina viéndose distinta en cada sitio.
Sirve para explorar ideas rápido y es un buen acelerador al inicio. No resuelve lo que de verdad decide un buen logo: qué quieres parecer frente a tu competencia y si la marca es registrable. Para eso hace falta criterio y una verificación, no una generación más.
El vectorial editable como mínimo, más las versiones horizontal, vertical, en un solo color y en negativo. Pide también por escrito que los derechos son tuyos y cuáles son las tipografías usadas con su licencia. Sin el vector, cualquier aplicación grande obliga a redibujar.
Casi nunca por aburrimiento. Un rebranding tiene sentido cuando el negocio cambió de verdad —otro público, otra oferta, una fusión— o cuando la marca arrastra un problema real. Cambiarlo cada pocos años destruye el reconocimiento que tanto cuesta construir.
En Suggestion trabajamos la marca como sistema, no como un dibujo: lo que te llevas es el criterio para aplicarla en todo lo demás.
