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Automotriz

Autoniza: 8 autos vendidos en 2 eventos

Un concesionario que convirtió sus eventos en un canal de ventas medible. Con convocatoria segmentada previa, activación en el punto y cierre en piso, cada evento salió con ventas firmadas el mismo día.

3

Autos vendidos · evento del 22 de mayo

5

Autos vendidos · evento del 25 de junio

2

Eventos, ambos con venta el mismo día

El reto

De dónde partimos.

Un evento automotriz sin estrategia junta curiosos: gente que mira, sube al auto, toma fotos y se va. La inversión en local, personal y logística no garantiza ni un cierre. Autoniza necesitaba que cada evento saliera con ventas, no con alcance.

Qué hicimos

El método aplicado a este caso.

01

Convocatoria segmentada

Campaña previa dirigida a perfiles con intención y capacidad de compra — el evento se llena de compradores potenciales, no de paseantes.

02

Activación con dinámica

Experiencia en el punto con dinámica de participación y captura de datos: cada asistente queda registrado para el seguimiento.

03

Cierre en piso

Asesores preparados con la oferta del día; el interesado pasa de la prueba al papeleo sin salir del evento.

04

Registro y contenido

Cobertura del evento (incluido drone) que alimenta la prueba social de la marca para la siguiente convocatoria.

Las piezas

El trabajo que hizo el resultado.

Fachada iluminada de la tienda Mitsubishi FUSO de Autoniza durante el relanzamiento en Ica
El relanzamiento de tienda: el primero de los dos eventos
Unidad Mitsubishi cubierta y con moño antes del destape
La unidad, lista para el destape
Autoridad local en el estrado durante el relanzamiento de la tienda Mitsubishi en Ica
La autoridad local en el estrado: lo que convirtió la apertura en noticia
Cliente y asesores junto a una unidad Mitsubishi durante el evento de Autoniza
El cierre en piso: lo que el evento existía para que pasara

El problema no era el auto: era que nadie sabía que la tienda existía

Conviene decir de dónde se partía. El producto estaba, el precio era competitivo y el local estaba abierto; lo que faltaba era que Ica supiera que ese concesionario existía. Un problema de reconocimiento no se arregla subiendo el presupuesto de pauta: se arregla dándole a la ciudad un motivo para mirar.

  • Se invitó a la autoridad local. y eso cambió la naturaleza del evento. Dejó de ser una apertura comercial para pasar a ser un hecho de la ciudad, que es algo que sí se cubre.

  • Llegaron ocho canales de prensa. a cubrir la jornada. Esa difusión no se compró con un plan de medios: salió de una decisión de convocatoria.

  • En paralelo se convocó a prospectos reales. con intención y capacidad de compra, para que el día del evento hubiera a quién venderle y no solo a quién saludar.

Por qué un evento sin convocatoria no vende

La inversión de un evento automotriz se va casi entera en cosas que ocurren el mismo día: local, personal, montaje, logística. Todo eso es fijo y se paga igual venga quien venga. Por eso la variable que decide si el evento sale rentable no está en el evento, está en la semana anterior: quién se enteró y quién decidió ir. Un evento con buena producción y mala convocatoria es una sala bonita llena de gente que pasaba por ahí.

Evento sin convocatoriaEvento con convocatoria segmentada
Quién asisteQuien pasaba por el centro comercialQuien buscaba cambiar de vehículo
Qué hace el asistenteMira, sube, se hace una fotoPregunta condiciones y financiamiento
Qué se lleva la marcaAlcance y fotosDatos de contacto y ventas firmadas
Costo fijo del díaEl mismoEl mismo
Qué queda para despuésNadaUna base de interesados para el siguiente
El costo del evento no cambia; lo que cambia es quién entra por la puerta.

Los cuatro momentos que deciden la venta

Un evento que vende no es un evento con suerte: es una secuencia. Estos cuatro momentos son los que separan las ventas firmadas de los “te llamo la próxima semana” que nunca se concretan.

  1. La semana previacampaña dirigida a intención de compra real, no a interés genérico en autos. Aquí se decide la calidad de la sala.
  2. La puertacada asistente queda registrado. Sin ese dato, todo el que no compra hoy se pierde para siempre.
  3. El pisoasesores con la oferta del día lista y capacidad de cerrar sin consultar. El comprador que se va a pensarlo compara con otros dos concesionarios.
  4. El día siguienteseguimiento a quien no cerró, mientras el recuerdo del evento sigue fresco. Es el tramo que más ventas deja y el que más se abandona.

Vender en evento no es vender en concesionario

En el salón, el cliente llega cuando ya decidió mirar y el asesor tiene tiempo. En un evento la situación se invierte: hay una franja de horas, competencia por la atención dentro del mismo espacio y una decisión que se toma de pie. Eso cambia el guion completo. Las condiciones tienen que ser entendibles en un minuto, la prueba tiene que poder hacerse en el momento y la firma no puede depender de una llamada a oficina. Todo lo que no esté resuelto antes de abrir la puerta, ese día no se resuelve.

El evento también alimenta al siguiente

La cobertura del evento —fotos, video, tomas con drone— no es un recuerdo bonito: es el material de la próxima convocatoria. Un anuncio que muestra una sala llena y gente firmando convence mucho más que uno que promete una sala llena. Por eso conviene grabar pensando en la campaña siguiente y no solo en las redes del día, y por eso el segundo evento parte siempre con ventaja sobre el primero: ya tiene prueba social propia y una base de interesados que no compraron.

Preguntas

Lo que suelen preguntarnos sobre este caso.

  • Suficiente para que la campaña salga de su fase de aprendizaje y para que el interesado organice su sábado, lo que en la práctica se cuenta en semanas y no en días. Convocar con 48 horas obliga a pagar más por llegar a menos gente y deja fuera a quien tenía que cuadrar la agenda familiar.

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